Enfermedad Inflamatoria Intestinal Crónica

eii-centro-proctologico

 
Con la denominación enfermedad inflamatoria intestinal (EII) se hace referencia a la enfermedad de Crohn y a la Colitis Ulcerosa. La definición de estos dos procesos de forma general es que son procesos inflamatorios que afectan al tubo digestivo y que se mantienen a lo largo del tiempo (son crónicas). Estas dos enfermedades tienen diferencias que hacen que el comportamiento de la enfermedad, los síntomas y las decisiones terapéuticas sean diferentes.

La enfermedad inflamatoria intestinal puede aparecer a cualquier edad, si bien se suele diagnosticar con mayor frecuencia entre los 20 y 40 años.

Actualmente la causa por la que se desencadena la enfermedad enfermedad inflamatoria instestinal es desconocida, aunque se han implicado a agentes microbianos, la dieta, factores psicoemocionales, tóxicos, etc.

Lo que si parece ser cierto es que estas enfermedades se desencadenan en personas que tienen una predisposición genética para padecerla, en los cuales se produce una alteración en como el organismo del paciente responde a la flora microbiana que reside en el propio intestino del enfermo y esta da lugar a una alteraciones del sistema inmunológico, que hace que se produzca una proceso inflamatorio anómalo en el intestino y que además se perpetúe en el tiempo.

 

¿Cómo se diagnostica la enfermedad inflamatoria intestinal?

El diagnóstico de enfermedad inflamatoria intestinal se realiza tras la valoración conjunta de los antecedentes del paciente, las manifestaciones clínicas que presenta y cuenta al médico, la presencia de alteraciones de la analítica y finalmente los hallazgos que se obtengan en la pruebas complementarias que se han realizado que incluyen la realización de endoscopias, toma de biopsias y pruebas radiológicas de tránsito gastrointestinal, ecografía, scanner o resonancia magnética.

 

¿Qué pruebas complementarias se pueden realizar para diagnosticar la enfermedad inflamatoria intestinal?

  • Actualmente la endoscopia es una herramienta muy importante para el diagnóstico y manejo de la enfermedad inflamatoria intestinal.
  • La colonoscopia con ileoscopia para el estudio de intestino grueso y los primeros centímetros de ileon terminal.
  • La gastroscopia para el estudio de esófago, estomago y duodeno.
  • La cápsula endoscópica, para el estudio del intestino delgado
  • Otro pilar fundamental en el diagnóstico y manejo de la enfermedad inflamatoria intestinal son las pruebas radiologicas. El tránsito gastrointestinal permite estudiar la luz y la mucosa del intestino delgado. Las pruebas radiológicas como la ecografía, el scanner y la resonancia magnética permiten el estudio de la pared del intestino y ver las estructuras externas intraabdominales para el estudio de la enfermedad.

Es importante monitorizar la enfermedad inflamatoria intestinal de forma regular en función de la gravedad de la enfermedad: Los aspectos mas importantes a tener en cuenta cuando se valora la situación de un paciente son:

  • Los síntomas que refiere el paciente y como afecta a su calidad de vida.
  • La realización de análisis clínicos para determinar cual es la repercusión biológica que tiene la enfermedad en el paciente.
  • Las pruebas complementarias, el momento para realizarlas es cuando existe disociación entre los síntomas del paciente y los datos obtenidos en los análisis, conocer la extensión de la enfermedad, cuando se sospeche complicación de la enfermedad.

Haga clic para ver la imagen >Cápsula Endoscópica
(La capsula endoscopica es una prueba que permite explorar el intestino delgado, donde no llega la gastroscopia, ni la colonoscopia con ileoscopia. En esta imagen se puede ver una ulcera en intestino delgado con aspecto serpinginoso y entre mucosa normal).

 

¿Cúal es el tratamiento de la enfermedad inflamatoria intestinal?

No existe ningún tratamiento que pueda curar la enfermedad. Pero existen diferentes tratamientos que son eficaces y que se utilizan en función de las características de la enfermedad.

  • Los salicilatos (salazopirina y mesalazina), se pueden utilizar tanto por vía oral como por vía rectal o ambos. Son tratamientos eficaces sobre todo en la colitis ulcerosa, para controlar los brotes de la enfermedad y realizar tratamiento de mantenimiento para intentar evitar o retrasar la aparición de nuevos brotes.
  • Los corticoides, son tratamientos muy eficaces para el control de los síntomas que se producen durante los brotes pero no se debe de intentar evitar como tratamiento de mantenimiento a largo plazo por la aparición de efectos secundarios cuando se utilizan de forma continua.
  • Los inmunosupresores entre los que se encuentran la azatioprina, la mercaptopurina y el metotrexate son útiles en aquellos pacientes que requieren corticoides para controlar la enfermedad de forma continua (se definen como corticodependientes), son fármacos con un buen perfil de seguridad a largo plazo, pero que requieren un control analítico periódico.
  • Los tratamientos biológicos, actualmente disponemos de un grupo de fármacos que se llaman antiTNF, su forma de actuación es bloquear una proteína (el factor de necrosis tumoral –TNF en inglés-), que tiene un papel muy importante en la inflamación. Se utiliza sobre todo en pacientes corticodependientes que no responden a los inmunosupresores descritos previamente o aquellos con brotes moderados-graves que no responden a los corticoides (son los corticorrefractarios).
  • Y finalmente, cuando la enfermedad no es controlable mediante tratamiento médico o aparecen complicaciones no controlables se tiene que recurrir a la cirugía.

¿En qué se diferencia la enfermedad de Crohn de la colitis ulcerosa?

La enfermedad de Crohn puede afectar a cualquier localización del tubo digestivo que va desde la boca al ano, mientras que la colitis ulcerosa solo afecta al intestino grueso (el colon). La enfermedad de Crohn puede afectar a todas las capas del tubo digestivo afectando a la capa interna (mucosa), capa intermedia (pared) y externamente (mesenterio), mientras que la colitis ulcerosa solo afecta a la capa interna (mucosa), esta diferencia es muy importante porque hace que las dos enfermedades puedan tener síntomas clínicos y complicaciones diferentes. Otro aspecto importante es que la enfermedad de Crohn puede afectar de forma “parcheada” con áreas sanas entre áreas enfermas, mientras que la colitis ulcerosa lo hace de forma continua desde el recto con mayor o menor extensión hasta el ciego.

Habitualmente la colitis ulcerosa se caracteriza por un incremento en el número de las deposiciones diarias, de consistencia menor de la habitual o incluso líquidas, las heces pueden ir acompañadas de sangre y/o moco, además el paciente siente necesidad de ir corriendo al baño o se le escapan las deposiciones, y cuando ha acabado de realizar la deposición tiene sensación de que todavía no ha acabado, la necesidad de ir al baño les puede despertar por la noche. Además los pacientes habitualmente presentan dolor en el piso abdominal inferior, que se incrementa y disminuye en función de las deposiciones.

En la enfermedad de Crohn los síntomas que pueden aparecer son variables en función de la localización de la enfermedad y de que capas del intestino estén afectadas.

Cuando lo que predomina es la inflamación de la mucosa los síntomas pueden ser muy parecidos a los que se han descrito en la colitis ulcerosa.

Cuando la luz del intestino se estrecha habitualmente por afectación de la pared suelen aparecer nauseas, los vómitos y el dolor abdominal que se incrementa cuando se come y disminuye cuando se deja de comer.

En caso de que todas las capas del intestino estén afectadas se puede producir la ruptura del intestino. Por lo tanto en la enfermedad de Crohn pueden comunicarse diferentes estructuras tanto intestinales como extraintestinales como con el exterior del abdomen (conocidas como fístulas cerradas o abiertas), la aparición de colecciones de líquido en el intestino que se pueden infectar (abscesos intraabdominales) o la ruptura total del la pared abdominal dando lugar a un abdomen agudo.

Haga clic para ver las imágenes >Colitis, Proctitis(1), Proctitis(2), Colitis Ulcerosa(1)
(La colitis ulcerosa se caracteriza por un proceso inflamatorio en la mucosa del colon, en estas imagenes se puede observar el enrojecimiento, edema y algunas aftas aisladas de forma continua. Hace referencia a una colitis ulcerosa con actividad endoscópica moderada).

Haga clic para ver las imágenes >Colitis Ulcerosa(2), Colitis Ulcerosa(3), Colitis Ulcerosa(4), Colitis Ulcerosa(5)
(En estas imagenes se pueden ver como la mucosa del colon presenta ulceras, que en algunas ocasiones llegan a confluir. Este es el aspecto de una colitis ulcerosa con actividad grave desde el punto de vista endoscópico).

Haga clic para ver la imagen >Colitis Ulcerosa (pseudopólipos)
(Se puede observar una colitis ulcerosa con pseudopolipos. Estas imágenes hacen referencia a la mucosa del colon sobrelevada y que dan la impresión de ser polipos).

Haga clic para ver la imagen >Estenosis
(Una de las complicaciones de la enfermedad de Crohn es la presencia de una estenosis (un estrechamiento de la luz del intestino), que en esta ocasión se observa que no permite el paso del endoscopio y se observan areas ulceradas con otras cicatrizadas).

 

Le invitamos a solicitar una cita en los teléfonos 915 199 630 / 915 199 965. También le proporcionaremos información orientativa a través de nuestro formulario de asesoramiento online (sólo para residentes en España), aunque le recomendamos que visite al especialista para obtener un estudio correcto de su problema.

Share This